Salmos. 20. Al Músico principal: Salmo de David. OIGATE el SEÑOR en el día de angustia; defiéndate el nombre del Dios de Jacob. Envíete ayuda desde el santua­rio, y desde Sión te fortalezca. Haga memoria de todas tus ofrendas, y acepte tu holocausto. Selah Concédete conforme a tu corazón, y cumpla todo tu consejo. Nosotros nos regocijaremos en tu salvación, y pondremos nuestros pendones en el nombre de nuestro Dios: cumpla el SEÑOR todas tus peti­ciones. Ahora sé que el SEÑOR salva a su ungido: él lo oirá desde su santo cielo con la fuerza salvadora de su diestra. Algunos confían en carros, y algunos en caballos: pero nosotros del nombre del SEÑOR nuestro Dios tendremos memo­ria. Ellos son derribados y caídos: pero nosotros somos levantados y estamos rectos. Salva, SEÑOR: que el rey nos oiga cuando lo invoquemos.